Vistas de página en total

viernes, 20 de enero de 2017

NOTAS BREVES...

NOTAS BREVES SOBRE:
EL EDIFICIO DAKOTA Y EL CINE.

Estaba publicando el documento sobre el Edificio Dakota, cuando me di cuenta que había varios detalles adicionales que quería incluir en ese documento, pero que colocare aquí como sencillas notas, para que el amable lector pueda tener una lectura mas ligera.

Nota 1. El evento histórico al que hace alusión el documento anterior, ocurrió justo en la entrada del Edificio Dakota, fue el asesinato del ex-Beatle: John Lennon, en Diciembre de 1980.

Nota 2. La película a la que hace alusión el documento anterior, aunque se conoció como “La semilla del diablo”, lleva por titulo original “Rosemary´s Baby” o “El Bebé de Rosemary”, de 1968.

Nota 3. En las diferentes informaciones corrientes que existen sobre el Edificio Dakota, se menciona principalmente el evento referente a John Lennon, quien vivió en ese lugar desde principios de los años setentas (1973); sin embargo  “otros famosos”  también vivieron ahí, desde Boris Karloff hasta la misma Mia Farrow (la protagonista de Rosemary´s Baby), pasando por Jack Palance, la familia Steinway y Lauren Bacall, sin dejar de lado a Yoko Ono, esposa de Lennon y quien sigue viviendo en el Edificio Dakota.

Nota 4. En esas informaciones corrientes, jamás se menciona el hecho de que el Edifico Dakota aparece  en varias escenas de la película    Rosemary´s Baby, quizá porque solo se utilizó en tomas exteriores, o quizá porque la película en si misma ya estaba cargada de misterio.

Nota 5. El Edificio Dakota construido a finales del siglo XIX, se caracteriza por los remates superiores, conocidos como Piñones o Gabletes, propios del estilo francés de esa época, tras los cuales  reconocí  el  Dakota en la película Rosemary´s Baby.

Nota 6. La sección del Parque central desde donde puede admirase en su totalidad el Edificio Dakota, lleva por nombre: “Strawberry Fields”, como homenaje póstumo a Lennon, justo desde donde tome la imagen del documento anterior.

Nota 7. El puente Queensboro, que apenas y se asoma en la primera toma de la citada película, lleva por nombre original: Ed Koch Queensboro Bridge; el nombre Queensboro en realidad es una contracción de Queensborough o Queens Borough, que indica que el puente une a la City (Manhattan) con el Distrito (Borough) de Queens.


Nota 8. El Cine y la ciudad de Nueva York, son prácticamente sinónimos, cada lugar podría ser descrito con las películas en las que ha aparecido, desde luego como el Museo Americano de Historia Natural, con el que inicia este documento.

Fig. 1. Periodico del suceso aquel.



Fig. 2. La Citada Película



Fig. 3. John Lennon desde el Dakota, puede verse al fondo 

el Central Park.


Fig. 4. El Edificio Dakota en la citada película.


Fig. 5. El Edificio Dakota en el siglo XIX, con sus característicos Gabletes centrales.



Fig. 6. Strawberry Fields.



Fig. 7. Al fondo el puente en la citada película.



Fig. 8. El Famoso T-Rex, presente en "Night at the Museum".


EL EDIFICIO DAKOTA Y EL CINE…

Hace unos pocos días, cuando la vida me dio la oportunidad de ir a la "Verdadera City", luego de haber estado unas horas recorriendo los vericuetos enredosos del "Museo Americano de Historia Natural" en la Calle 79, caminando por la Octava Avenida justo por el lado oeste del Parque Central  apenas unas calles abajo, en la esquina con la calle 72, estaba aún, sobrio, uno de los lugares a donde muchas veces en la vida deseé ir; era ni más ni menos que el “Edificio Dakota”, ese icónico lugar en donde la historia de la Betlemania (post…) tomó un cambio de vía; su enorme puerta metálica (como muchísimas cosas en la City) es custodiada en sus columnas laterales por sendas lámparas flamígeras, como señal de respeto, tal como llama eterna.

Me detuve un buen rato a admirar el lugar, a sentir esa etérea sensación de saberse en un lugar con tal historia; tome un par de fotos, me aleje un poco hacia el interior del Parque para poder tomar una panorámica completa; desde ahí se hacían más visibles sus piñones triangulares de estilo francés. 
Fue entonces cuando una imagen del Cine llego a mi memoria, así, tal como si se tratara de una proyección; era el inicio de una película de “Polansky” de los años sesentas; una toma muy larga que comienza justamente en el otro lado de la ciudad, en el Rio Este, puede verse el puente Queensboro primero y luego el Robert Kennedy, y luego los edificios del noreste y noroeste de Manhattan, el Parque Central, hasta posicionarse sobre los tejados de una casa, y luego hacia su fachada, coronada por piñones triangulares de estilo francés, ni mas ni menos que:
"El Edifico Dakota".


Fig. 1. El Dakota Building, en la esquina de la Octava avenida 
(o "CentralPark West") y la Calle 72 en el Lado oeste 
de Manhattan  o sencillamente La City. 


jueves, 19 de enero de 2017

FALSA Y PEQUEÑA FARSA....

FALSA Y PEQUEÑA FARSA DE:
LA PEQUEÑA EPOCA DEL TERROR.
Estoy encerrado en mi casa aquel miércoles por la mañana, sin apenas algo para sobrevivir, con poca agua para subsistir, sin películas para ver, ni música para escuchar, solo recibiendo las noticias que se suscitaban una a una de los terribles acontecimientos que ocurren en la ciudad.
El calor invernal, ayudaba poco, creaba un letargo silencioso y monótono, la luz del sol entraba por el ventanal, mientras estaba encerrado en mi casa, pendiente ante cualquier ruido, atento a cualquier sombra o movimiento, solo queriendo que toda esa debacle acabara ya.

Subo de la sala a mi recamara a tratar de conciliar un poco el sueño, me recuesto temeroso, el tiempo pasa sin apenas pasar, y luego en la inmensidad del silencio, aparecen los ruidos, la puerta trasera, la puerta que da acceso la galería principal de mis Vintages, mucho alboroto, salgo de inmediato de mi recamara bajo como puedo la escalera casi volando y están justo ahí, en la galería, tocando mis objetos, hurgando en los estantes, son “Los malos”, son tres y se ven muy malos, no tengo ni posibilidades...

Con un:  - ¡Alto!llamo su atención.

- ¿Qué es lo que quieren?, ahí no hay nada de valor, son solo antigüedades.
A lo que me interpela de inmediato uno de ellos:
- ¿para qué tienes esto?, Señalándome un juguete de cuerda de lamina litografiada.
-soy coleccionista, por favor no hagan daño a mis objetos, me ha costado años reunir, todo lo que está ahí, por favor, no lo vayan a dañar.

Uno de ellos toma un visor View Master, y comienza a recorrer sus imágenes, otro logra encender un radio portátil y trata de sintonizar una estación, mientras que el que me había preguntado, ahora voltea la vista por toda la galería, con mucho asombro.
- ¿Y para que lo quieres, lo vas a vender o qué?
A lo cual contesto:
-No, no pretendo venderlo, solo tengo todo esto porque me gustan esos objetos, por favor no los ¡vayan a dañar!.

-no como crees, ¡están bien bonitos!.
-mira tú, ahí hay un carro como el que tuve de niño.
El otro contesta:
-sí, te lo trajeron los reyes; oye mira aquí hay una taza como las que tenían en la casa de mi abuelita.

Tras lo cual descubro que al menos dos de ellos son familiares.
Luego continúo hablándoles:
-miren, la verdad es que además de las antigüedades, no tengo nada de valor, en verdad, solo algunas cosas, en la casa, pero no en este cuarto.
El otro tipo, el que no era familiar, me interpela:
- ¿oye y donde consigues esto?
-pues en tianguis o en algunas tiendas de antigüedades en muchos lugares de la ciudad. Contesto.

-porque yo tengo un tocadiscos viejito, que acabo de conseguir hace rato.
-oye nosotros vimos unos libros viejos en una casa, en la mañana; no te interesan, para regresar por ellos.

- El tocadiscos esta bueno, creo que aun funciona, te lo dejo barato...

- Si quieres vamos ahorita por los libros y haber que otras cosas hay, pero danos algo “pal pasaje” …

Me dio coraje, y de pronto, sin saber cómo, levante la mano en actitud amenazante.
Me dio coraje y solo quería acabar con todo esto, levante la mano en actitud amenazante para lanzar un rayo destructor y desaparecerlos.

Un rayo de sol me da sobre la cara recostado en la cama de mi habitación y me despierta; había sido poco menos que una pesadilla, que ocurrió mientras la ciudad era saqueada por los malos, y mientras tanto yo durmiendo atrincherado en mi casa, y me dio coraje de saber que no estaba al cuidado absoluto de mi Galería Vintage y esa noche ya no dormí, monte guardia en mi galería, y ya solo salí cuando la pequeña época del Terror pareció haber terminado.

FIN.... Por el momento...

©D.R.
Escrito por el autor, en el ya clásico estilo de "Primera Intens/ción".


miércoles, 18 de enero de 2017

BURGER BOY Y EL 110

Ese miércoles por la media tarde, luego de que fuimos a comer, nos encontramos, ya casi para ir a casa, en un local solitario, una pequeña cámara cilíndrica con el logotipo “Burger Boy”; la vendedora me indicó:
-Si funciona, toma bonitas fotos.

Pensé en ello, mientras salíamos de aquel lugar, y recordé la historia de esa gran cadena de comida rápida mexicana que aunque sucumbió finalmente en los años noventa, tuvo su época de gloria en los años setentas y ochentas; justo antes de la llegada de las grandes cadenas norteamericanas; también pensé en los pocos objetos que pertenecían a mi colección Vintage promocionales de "Burger Boy", un rompecabezas y un calendario del mundial de Argentina; por otro lado pensé en la cámara y su formato fotográfico, el 110; cuya relación de imagen de 1.4:1 y sus apenas 111 milímetros de ancho, jamás permitieron sacar “bonitas fotos” -al menos a los fotografos amateurs y a los niños fotógrafos, como al que debió pertenecer la cámara Burger Boy 110-.

Burger Boy, pereció en 1996, luego de algunos años de agonía, luego de que México cediera ante el mundo con sus tratados comerciales a mediados de los años ochentas, no es casual que las grandes empresas nacionales, casi de todo -como las jugueteras- hayan acompañado en su camino a Burger Boy.

Nota 1. Las cámaras de formato 110, tuvieron un éxito enorme entre los fotógrafos amateurs y los "niños fotógrafos", principalmente por que la pelicula estaba contenida en un cartucho, que facilitaba mucho su carga y descarga, lo que era una ventaja frente a los otros formatos comerciales de fotografía, particularmente el de 35 milímetros. 

Nota 2: Muchos maestros y expertos en fotografía a nivel mundial, aseguran que es perfectamente posible obtener imágenes de gran calidad incluso con cámaras de formato 110.

Nota 3: Pague un poco menos de lo que me pidió la señora vendedora -y quizá hasta experta en fotografía- no por regateo, sino porque era todo mi capital disponible.

Nota 4: Una cámara de 110, y un objeto de la hoy celebre "Burger Boy", son por si mismos dos Vintages o por así decirlo como una BrontoDobleVintage.


Fig 1. La cámara 110 Burguer Boy


Fig. 2. La Brontodoble.

viernes, 13 de enero de 2017

QUEENSBORO . . .

Unos días antes de partir, en la última búsqueda Vintage, entre las pocas cosas que había, encontré una copia de la película “Manhattan”; lo relate en uno de los últimos documentos del año pasado, lo nombre “Preludio”; pero más que eso, fue una “Premonición”..

Llegué al aeropuerto JFK, temprano, los temores de tantas cosas que podrían pasar al llegar, pronto se disolvieron en la nada.

Luego ya en la calle de la Station1, el frió verdadero me recibe. 
Subo al taxi, remontamos por el distrito de Queens… y luego, los deseos de días de belleza inigualable, de encuentros Vintage sin par, de esa sutil y etérea sensación vuelven a cumplirse, entramos a Manhattan, por el puente retratado en la portada de la película homónima, aquella que conseguí justo antes de partir a ese viaje, aquella del “Preludio”, aquella en donde se ve al fondo el puente Queensboro, justo por donde entre a Manhattan.

Fig. 1. Nueva York del este, desde el mirador del edificio Empire State, en donde al fondo se ve el Puente Queensboro, al que hace alusión este documento; puente que fue inaugurado en 1909, y que tan solo por ello es toda una antigüedad, sin mencionar siquiera, la singular belleza del metal con que fue forjado.

sábado, 31 de diciembre de 2016

AL FINAL DEL 2016 . . .

Muchas cosas habían pasado en esos últimos días de ese larguísimo año, quería hablar de ellas, contar los pasos vintages en los lugares lejanos. Platicar de todo ello. Al final el tiempo corrió y no hubo más que agradecer a los amables lectores por su gentil lectura, y esperar con deseos sinceros que el próximo año, fuera para todos, aún mejor que este.