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viernes, 29 de septiembre de 2017

JUGUETES MEXICANOS….3

La historia  de los juguetes mexicanos, de las décadas pasadas, en particular del periodo 1970 a 1990, está llena de contrastes; va desde las grandes compañías jugueteras mexicanas que incluso confrontaron a los Empresas Líderes Mundiales, hasta los Juguetes Piñateros, pasando por los plásticos corrientes de marcas ya olvidadas hasta los Bootlegs que salvaron a los “Reyes Magos” en más de una ocasión; esos años jugueteros, coinciden apenas con el periodo de la crisis mexicana, pero no la definen, pues años antes e incluso hasta ahora, es absolutamente común seguir viendo en los muchos mercados y tianguis mexicanos, locales con juguetes de este tipo.

En la actualidad es triste ver que la ingratitud económica, acabo prácticamente con la gran industria del juguete en México, esas compañías que se encargaron de crear majestuosos ejemplos de producto, hoy solo viven en los recuerdos, de quienes los conocieron, de quienes laboraron, y de quienes los disfrutamos; existen comunidades en internet, que se dedican a buscar todo lo buscable, incluso visitando las viejas fabricas que ya no existen, entrevistando a vecinos del lugar, a antiguos trabajadores.

Esa hecatombe solo trajo algo bueno para estos tiempos: convirtió los juguetes en búsquedas Vintage insaciables, por toda la ciudad por todos los rincones; en las azoteas, y en las cajas arrumbadas en las partes traseras de las casas, de cualquier edificio, de cualquier barrio, en los pueblos de la provincia mexicana.

Los juguetes antiguos -casi todos, sino es que todos- representan la valorización de un objeto de singular belleza y que fue utilizado en el pasado, o sencillamente: Vintages.


Por ello, por el pasado, por los juegos, por los recuerdos: Gracias.


Fig. 1. Muchos Juguetes.

ENTRE RADIOS . . . 1

La radio es para escucharla, 
para aprender, para entretenerse, 
para disfrutar.

Hacia días, desde que comenzó esta época de estropicio, que solía subir al tercer piso de mi casa, en donde estaba mi segunda galería Vintage, a escuchar música de La Radio; Los Radios que ahí se exhibian eran de plástico de los sesentas y setentas, casi exclusivamente solo sintonizaban las frecuencias de amplitud modulada “AM”,  por lo cual tenia pocas opciones para escoger. 

Me gustaba estar ahí, me gustaba la música y escuchar La Radio. A decir verdad lo había hecho desde niño, desde siempre; recordaba los días en que Papa nos compró el modular Fisher, escuchábamos las estaciones de moda: Radio Exitos, La Pantera, Radio Capital, poníamos un casete y esperábamos a que saliera una canción en La Radio para grabarla, hacíamos compilados, era un mundo que no existe mas.

Después de esa época inicial, conocí de la mano de Papa la estación que me gusto para siempre, se llamaba Radio Universal, y se transmitia en el 107.3 MHz de Frecuencia Modulada (FM). Y paralelamente en la búsqueda que por esos tiempos hice de otras estaciones, conocí Radio 620, con su idílico eslogan “La música que llego para quedarse”. Solía escuchar por la tarde el programa “Gracias por el recuerdo”, inclusive grabe en un casete varios de esos programas.

Pensé mucho en eso, mientras escuchaba viejos boleros mexicanos en la radio en el tercer piso de mi casa en un viejo Radio RCA Vibra, ya quería seguir disfrutando de la vida.


Fig. 1. El radio RCA Vibra; atrás un pequeño Four-Stars.

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL ULTIMO VIERNES DE SEPTIEMBRE

O quizá simplemente "viernes", o el "ultimo viernes" o quizá mejor aun el "Ultimo Dia". 

Había estado limpiando los últimos objetos Vintage conseguidos, luego de los terribles acontecimientos de ese viernes por la mañana, en ese día terrible después del temblor. 

El ultimo día que había estado aquí, había sido justamente ese, el día del temblor, aquel del 19 de septiembre, en que pedí a Dios por mi vida, pues estando en un primer piso de un edificio de cinco, que mas se puede pedir.


Cuando el temblor terminó, salí lo mas rápido que puede, deje los objetos Vintage sobre una estufa en donde los limpiaba, estos y los conseguidos días atrás. Me fui con miedo, y hoy que regrese aun estaban ahí esperándome; mi vida acababa de terminar, y tan solo quería al menos dejar preparado todo.

Al menos no me iría con ese pendiente también.


Fig. 1. Algunos de los Vintages de aquel ultimo Viernes.



lunes, 18 de septiembre de 2017

CROSSOVER Y RECUERDOS

Cuando eramos niños, solían gustarnos -como a casi todos los niños que conocíamos- los cómics de superhéroes; comprábamos varias de las revistas que eran publicadas cada semana: Los Vengadores, Los Cuatro Fantásticos, El Hombre Araña, El Diabólico; solíamos juntar prácticamente todo el dinero que nos daban para gastar en la escuela, había sido una época dificilísima, no comprábamos todas los capitulos que aparecían en el puesto de revistas, solo para las que nos alcanzaba; las leíamos una y otra vez, las juntábamos en la caja en donde estaba nuestra colección. Era un mundo antiguo que ya no existe mas.

Luego, un día apareció un anuncio en una de ellas: Que pronto publicarían un "numero especial", en donde aparecían personajes tanto de la Editorial Novedades (que en esa época publicaba las historietas de Marvel) y de su editorial competidora: DC (que era publicada en México por Editorial Novaro), cuyo superhéroe principal era nada menos que “Supermán”; aquello parecía una locura, pues al menos en nuestro conocimiento eso no había pasado nunca, salvo en los juegos infantiles en donde todo es posible, así que esa publicación extrañísima de dos editoriales rivales, lo que después supimos que se llamaba "Crossover" era todo un hito.

Las semanas pasaron y el “Crossover”, era anunciado, cada vez con mas impacto, nosotros lo veíamos, complicado, pues mientras los cómics normales costaban 6 pesos, el Crossover costaría la estratosférica suma de 40 pesos. 

A duras penas juntamos, lo que pudimos durante esas semanas previas a aquel diciembre en que saldría el número especial. El día que finalmente salio a la venta aun nos faltaban cinco pesos; quiso la suerte que encontráramos a una tía a la que jamas pedíamos nada, salvo ese día. Un poco extrañada pero benevolente, nos dio el dinero que aun faltaba para nuestra costosa adquisición.

Cuando Tuvimos el Crossover en nuestras manos,  eramos justamente la encarnación de la felicidad infantil; lo llevamos con cuidado a la casa, lo colocamos sobre la mesa y lo leímos o mas bien, "lo devoramos" por primera vez, luego vendrían mas veces, muchas mas, y así pasaron mas semanas que se hicieron meses y luego años, y luego la revista desapareció sin dejar rastro ni causar sobresalto, como todo lo que desapareció en esos años.

Con el tiempo, ya bien entrada la era Vintage, busque ávidamente entre los coleccionistas de revistas y los vendedores, el Crossover, jamas lo vi ni lo encontré, tan solo hasta ayer. Que al fin el destino lo puso en mis manos, una vez mas en un precio estratosférico, una vez mas colocado delicadamente sobre la mesa y "devorado" una y muchas veces mas pero esperando esta vez no perderlo nunca jamas. 

Fig. 1. La portada del famoso Crossover.

martes, 12 de septiembre de 2017

RECUERDOS DE UNA PIN UP . . .

Hace muchos años, cuando yo era niño muy  niño, la colonia en donde vivía estaba llena de tiendas de la más diversa índole, además de las comunes panaderías, misceláneas y farmacias, había lecherías, tiendas de discos e incluso zapaterías.

A una de estas solían llevarnos, cuando no querían ir a las lejanas zapaterías de Huipulco o cuando no había mucho presupuesto, era la zapatería de Doña Juana, y se caracterizaba porque en su entrada estaba pintada en tamaño natural una copia de una Pin Up  de Gil Elvgren ligeramente modificada. La imagen presentaba a una mujer -una Cowgirl- sentada sobre un banco, llevaba sombrero y tenia colocada solo una bota, la otra bota la tenia sostenida con una mano y un cepillo para limpiarla, en la otra.

Había sido pintada por un artista que vivía en una loma de la calle Veracruz, en una casa con grandes ventanas y también decorada con pinturas prehispánicas en su exterior; el mismo que había pintado el interior de la primera iglesia de María Reyna, en esos aun campiranos territorios del sur de la ciudad.

En la Pin Up original también estaba recargada una guitarra sobre el banco, y los colores tanto de la ropa como de las botas eran completamente diferentes.


Yo solía verla cuando íbamos a la zapatería de Doña Juana, o cuando pasábamos cerca de ahí, llamaba fuertemente mi atención; fue la primer imagen Pin Up que seguramente vi, lo recordé uno de estos días en que he hablado mucho del tema, en una visita al sur de la ciudad, al recordar que cuando cerraron la zapatería y abrieron un videoclub, le borraron la bota y le pintaron una cinta VHS, y luego algunos años después terminaron por quitarla. Que tiempos esos.
Que recuerdos aquellos.


Fig.1. La Pin Up de Elvgren Original


Fig. 2. En la pared de la extrema izquierda, estuvo 
la copia dela Pin Up de Elvgren.


viernes, 8 de septiembre de 2017

PESADILLA

Mi hermano había venido de viaje, solo unos días, por lo cual fuimos al sur de la ciudad a visitar a los familiares que aun vivian ahí; estuvimos todo el día con ellos; para la tarde decidimos salir a caminar por esas calles que vieron correr nuestra infancia, calles que esencialmente eran iguales a las que yo había visto muchos años atrás. Y entonces así caminando fue que vi el tesoro, era una vitrina de madera, vieja, muy vieja, parecía tener cien años, aún conservaba sus cristales, tenía pegados en ellos algunas calcomanías de décadas pasadas. Estaba recargada en la pared de una de esas casas de piedra que aún hay en el sur de la ciudad, casas de piedra del volcán que había hecho erupción hacia tanto, no cien años, sino mil; y ahí estaba recargada, y ahí estaba yo tocando a la puerta para preguntar si acaso la vendian; una señora sale a mi llamado, y me da la gran noticia: de hecho están por tirarla, por lo cual si quería llevármela les ayudaba; ¡Que felicidad!, pero como me la llevaría, se veía de inmediato, que la reseca madera debería pesar más de lo que mi enclenque cuerpo podía cargar hasta la casa de mis familiares. Mi hermano llama mi atención, que una camioneta de materiales está cerca de ahí; vamos a ver si nos pueden llevar la vitrina, el conductor esta sentado al volante, y nos dice coloquialmente:
-“Bueno pero nos da para el refresco”.


La camioneta se acerca hacia la casa, y entre el conductor, su ayudante y mi hermano, suben a duras penas la vitrina la recuestan sobre la batea de la camioneta, en tanto la señora me dice que tiene algunas cosas mas que va a tirar, por si las quiero; así que con algo de intriga entro al comedor de la casa aquella; en unas tinas de plástico hay muchos trastes y utensilios, se ven muy viejos, la intriga se convierte en emoción, cuando comienzo a ver lo que parecen unas piezas de ese famoso vidrio blanco mexicano; comienzo a revisar, cuando entra mi hermano y me pregunta si acaso ya nos vamos, pues los de la camioneta solo estaban de paso; yo absorto, le digo que me ayude rápido a revisar; mientras la señora acaba de sacar otras tinas con objetos varios, que si quiero buscar ahí también, que todo eso lo tirararán, le digo a mi hermano que mejor nos llevemos las tinas completas, tomamos una cada uno y al acercarnos a la puerta, llega la tragedia: “La camioneta ya no está”. Dejo la tina y corro hacia la calle, se ve una polvareda doblando una esquina, quizá sea la camioneta huyendo con lo que ahora ya solo es parte del tesoro, corro lo más que puedo, tropiezo con un pedazo de tronco que esta a media calle… despierto de la Pesadilla. Ya no puedo volver a conciliar el sueño, me quedo con mucho coraje, sin vitrina, sin objetos antiguos, pero con sueño.

EL REGRESO . . .

Fue extremadamente difícil, fueron 87 días desde la última vez que escribí; casi tres meses desde que ese junio fatídico me impidió por días tocar mi computadora al menos; luego vendrían las tormentas, la desolación, el miedo convertido en terror, y luego lo que parecía el inicio del cataclismo con el terremoto de aquel viernes.
Tome aplomo, abrí la computadora, lo intentaría ya por ultima vez.

jueves, 15 de junio de 2017

DE PIN-UP VINTAGE E HISTORIA . . . 4

2.LOS VERDADEROS CREADORES…
…de las imágenes Pin-up no existen, o si existen, no se sabe quiénes son, o si se sabe quiénes son, serian muchos, muchísimos, algunos pocos con nombre propio, otros más sencillamente llamados anónimos.
Se ha considerado por años que la serie de dibujos de Charles Dana Gibson

Fig. 1. Una de las imágenes de Gibson.

generaron unos años después de su publicación en la última década del siglo XIX y la primera del XX, las Pin-Up, tal como las conocemos; sin embargo parece ser que tales dibujos tienen sus antecedentes -entre otras cosas- en las postales francesas de mediados del siglo XIX pero en realidad se pueden rastrear los orígenes en las primeras fotografías -daguerrotipos- dejando definitivamente de lado las obras de arte anteriores, porque si no es así, tendríamos que remitirnos incluso hasta la prehistoria, como ya comente antes.

Fig. 2. Postal francesa.

Volviendo al tema, una búsqueda de información del origen de las postales francesas y de los dibujos de Dana Gibson, antecedentes directos de las imágenes Pin-Up, parecen ser las fotografías de desnudos femeninos de los primeros años de la fotografía, que da inicio con la invención del Daguerrotipo en 1839; de esta época muchos retratos de autores conocidos y desconocidos comienzan a generar los estereotipos gráficos que luego predominaran en las imágenes Pin-Up, para la segunda mitad de dicho siglo, autores franceses como  Felix-Jacques Moulin,  Eugene Durieu y Auguste Belloc, al realizar imágenes más eróticas que las clásicas postales francesas de desnudo, dan la posibilidad de transportar ese tipo de imágenes  al ámbito artístico.

Fig. 3. Daguerrotipo coloreado de Moulin.

Fig. 4. Estudio Fotográfico de Durieu.

Fig. 5. Fotografía artística de Belloc.

En Inglaterra Oscar Gustav Rejlander, que había sido pintor, colaboró en esa transición de poses de la pintura clásica a la fotografía. 

Fig. 6. Retrato de Rejlander.

Otros autores de este periodo son el peruano-frances Léopold Émile Reutlinger, y los franceses  Robert Demachy y Constant Puyo.

Fig. 7. Fotografía de Reutlinger.

Fig. 8. Imagen de Demachy.

Fig. 9. Estudio de Puyo.

Por otro lado el artista norteamericano Thomas Eakins, al incorporar la fotografía, como parte del estudio de la pintura, genera algunas de las poses clásicas Pin-Up que serán usadas después.

Fig. 10. Estereotipo de Eakins.

Hacia 1888 algunos autores entre ellos Rene Le Bugue y Maurice Buquet  crean el Photo Club de París para enarbolar la idea de hacer fotografías no solo como retratos sino como piezas de arte, con lo cual autores como Adolph de Mayer generan posteriormente imágenes ya bastante cercanas a lo que será la imagen Pin Up de los años treinta.

Fig. 11. Una clásica imagen de Mayer.

En todo este enmarañado trabajo de fotógrafos y artistas, destacan las fotografías de finales del siglo XIX tomadas a la cantante Lillian Russell, muchas de las cuales aparentemente fueron retomadas en los dibujos de Charles Dana Gibson

Fig. 12. Lillian Russell.

por un lado y también con las imágenes del ilustrador de carteles militares Howard Chandler Cristy, durante la primera guerra mundial e incluso antes,

Fig. 13. Anuncio no militar de Chandler Cristy.

que desembocan ya plenamente en una serie de carteles norteamericanos de la revista musical: Ziegfeld Follies

Fig. 14. Uno de los famosos anuncios de 1912

Fig. 15. Uno de los famosos anuncios de 1917.

en donde las características de las imágenes son antecedentes ya directos de aquellas publicadas en calendarios y revistas de finales de los años 20, conocidas primero como “Cheescakes” y posteriormente como “Pin-Up”, con ejemplos ya muy concretos con las obras de Rolf Armstrong.

Fig. 16. Una de las clásicas Pin-Up.

Luego vendrían los maestros.

Fig. 17. Uno de los famosos anuncios, de uno 
de los famosos maestros; de 1924.

martes, 13 de junio de 2017

VINTAGES INSOSPECHADOS.

El día que fuimos al estadio, estuvimos paseando unas horas antes por las calles del centro de la ciudad, caminamos por Madero y Donceles, atravesamos el eje central y paseamos por la Avenida Hidalgo entre muchos nuevos puestos de antigüedades; había muchas cosas muy interesantes, me quede con ganas de seguir viendo y hacer alguna adquisición, pero seria difícil meterla al partido, pues estaba prohibido introducir objetos metálicos o voluminosos; así es que decidí mejor ir otro día, con calma y sin esas presiones.

Pero el destino benévolo como lo es con mi universo Vintage, no dejaría irme así esa noche, la sorpresa que me tenía preparada era mas que ad hoc, con el partido de aquella tarde; ahí mismo en la entrada del estadio, se encontraba un puestecito en el suelo con una cantidad ingente de souvenirs originales del mundial "Mexico 86"; y así sin mas me puse a escoger de entre todos ellos, lo mas representativo, lo que cupiera en la única bolsa que aparentemente nos dejarían entrar al estadio.

Esa noche no solo México gano, el Universo Vintage estaba muy feliz.


Fig. 1. Los Tesoros Insospechados del Estadio.


viernes, 2 de junio de 2017

DE PIN-UP VINTAGE E HISTORIA . . . 3

LOS VERDADEROS CREADORES…
…De las imágenes Pin-Up era el documento en el que había estado trabajando desde hace un par de meses, con información recabada por años, con libros y con mucha información electrónica también, hasta que cayo en mis manos un libro llamado: "The Pin Up", que en resumen decía lo mismo de mi investigación.
Asi las cosas.


Fig. 1. algunos de los libros que había leído hacia tanto.


LOS JUGUETES . . . 2


LOS JUGUETES DEL MERCADO.
Antes, para muchos niños de casi todas las clases sociales en México, de casi todos los rincones del país, los juguetes del mercado, fueron la alternativa, ante todo; ante una necesidad insatisfecha, ante un deseo reprimido, ante un premio negado; fueron el intermedio entre los regalos navideños de un año y otro; el pago por el acompañamiento a las compras del “mandado”; fueron, sencillamente parte de la cultura de los niños, por años, por siempre quizá; para muchos, significaron incluso mas que eso, significaron, grandes compañeros de épocas difíciles, trofeos inconmensurables, alimento para la imaginación, y en si mismos, la infancia plena.

Para muchos, como mi hermano y yo, fueron todo eso, y quizá, aun mas. Aun recuerdo esas cajas enormes que resguardábamos en el cuarto de los tiliches al fondo de la casa, mas aun cuando vaciábamos su contenido para disponer de nuestros juguetes, y mas un todavía, al crear nuestras grandes aventuras infantiles.

Los juguetes, siempre estuvieron ahí esperando para ser jugados.
Cuando la infancia termino, el ciclo de nuestros juguetes, también. Desaparecieron sin dejar rastro alguno, sumidos en un velo de silencio, que jamás pude develar.

Y luego llegaron una vez más, cuando la gran era Vintage comenzó. Llegaron primero los grandes juguetes “Coleccionables”, en el mas puro estilo Vintage: los Robots de lámina litografiada, los trenes, los carritos; y luego cuando las auto-restricciones de mi colección llegaron a su fin, llegaron también los bootlegs y finalmente los "juguetes del mercado".
Estaba en casa pensando en ello mientras escribía, recordaba cosas y volvía a disfrutar de la compañía de muchos juguetes que había en la colección, en espera de ser jugados aun.


Fig. 1. Juguetes.

viernes, 26 de mayo de 2017

25 000 . . .

Abrí temprano mi compu ese viernes por la mañana para darme cuenta de que el contador de mi blog marcaba "25000". Y no quise dejar de celebrarlo, con todos los amables lectores, con mis amigos y con el Universo Vintage, que tantos momentos felices me ha dado, como este de hoy. ¡Gracias!
Fig. 1. 25000

martes, 23 de mayo de 2017

IDA AL SUR . . .

. . . Y MUCHOS RECUERDOS.
Estábamos afuera de la iglesia de “La Fama” ese lunes en que fuimos al sur de la ciudad; la ceremonia religiosa había recién terminado; estábamos platicando con mis tíos, había muchas cosas por contar, pero muchas más para recordar.

Pensé en eso cuando escribí el documento anterior de mi blog, pues mi tía con la que platicábamos, era aquella que en mi infancia me había regalado el viejo estante portadiscos, que yo utilicé por un tiempo para resguardar mi colección de LPs.

Y una cosa lleva a otra y otra a otra entrelazándose entre los hilos de la historia;

pues la plática de aquella tarde en el sur con mis tíos era en la Plaza de “La Fama” que por décadas había estado adjunta a lo que fue la Fábrica de hilados y tejidos “La Fama Montañesa”, nombre que ahora dice muy poco pero que por más de cien años fue un emporio industrial del siglo XIX, tan es así, que en parte condujo a la modificación del sur de la ciudad para pasar a ser de un territorio rural, a uno industrial, con “La Fama” en la vanguardia desde los decimonónicos años treinta, seguida por las fábricas de papel de Loreto y Peña Pobre en las décadas siguientes; fábricas que además de impulsar sendas industrias, facilitaron la urbanización de la zona, con repercusiones importantes principalmente al manantial de las “Fuentes Brotantes”, que paso a convertirse en un delicado  riachuelo; del riachuelo y sus fuentes y sus árboles y cañadas fue de donde salió la inspiración popular para desarrollar una serie de leyendas Tlalpeñas, como aquella referente a la Piedra encantada; pensé en ello después de que se fueron mis tíos y nos quedamos un rato más en la Plaza de La Fama, viendo la vieja piedra de molino que estaba expuesta al público, para recordar quizá los tantos pesares que los fundadores tuvieron que sobrellevar, o quizá para que cada quien sepa la carga que lleva o quizá simple y sencillamente para acordarse de cosas del pasado.

Anduve  desde el barrio de las Camisetas y La Lonja hasta la parte más alta de la cañada de La Lobera de San Agustín al final de la colonia Miguel Hidalgo, pasando por La Fama y sus alrededores: a pie, en bicicleta, en carro, corriendo y despacio, con sol, con aire y con lluvia, aveces en chubasco y aveces  disfrutando esa lluvia apretadita que caía en mi mocedad en el sur de la ciudad, disfrute cada palmo de lo que quedaba del sendero de las Fuentes Brotantes y su manantial, me subí a la Piedra Encantada, de dia, de noche y de media noche. Guarde para mi muchos, muchísimos, muchisisimos pedazos de historia del sur de la ciudad, sin saber que seria para narrarlos después en mi querido blog.

Finalizo este documento diciendo a ese pasado:
Gracias.


Fig. 1. Un recuerdo de lo que fue.

miércoles, 17 de mayo de 2017

DE COLECCIONES . . . 10

LOS BEATLES Y LOS DISCOS
Tenia un pequeño mueble tubular para almacenar discos que me había regalado mi tia, en el cual había estado compilando los discos que había sustraído desde niño de la colección de mi Papa, y de la colección que estaba en la consola familiar en la sala de la casa; y también tenía mis casetes en los que solía grabar canciones de los discos y hacer compilados de las mejores canciones . . .  Tenia muchos de World Music, varios de Tríos, algunos de las Grandes Bandas; y solo mi afán por tener un espacio para una eventual colección de discos de los Beatles, me llevo a devolver todo a su lugar original -gracias a lo cual, la mayoría de los discos y casetes, sobrevivieron a las vorágines de la vida- coloque ahí el que fue mi primer disco de los Beatles.
Con el tiempo, conseguí muchos de los discos que aun vendían en los supermercados, en la tienda "Gigante" siempre tenían una extensa variedad, también en la “Comercial Mexicana”, incluso en tiendas de discos que había por toda la ciudad, compre varios casetes -aunque había algo en el sonido de una cinta, que jamás me gusto- y luego ya entrados los años noventa, varios discos CD.

Los Beatles, llegaron a mi vida, tal como fue su historia real, comencé con la música Yea, Yea, Yea, y termine en los intertulios intimistas de Abbey Road, su ultimo disco.

La música de los Beatles además, vino acompañada de los otros grupos y de pronto la invasión inglesa en pleno llego a mi casa; y luego fueron otros grupos, y luego otros géneros y luego otras épocas y luego un acervo que jamás terminó.

Los Beatles por si mismos no son una colección en mi vida, algunos discos si forman parte de mis colecciones, ya he hablado de algunos de ellos, como del ahora clásico Tour de la France, el disco del Hollywood Bowl, que ahora revalorizado, está en mi casa en mi colección, y es un Vintage de enormes dimensiones para siempre... y los Beatles no son una colección porque sencillamente han formado parte de mi vida.
Fig. 1. Un estante portadiscos de la colección.


UNA VEZ MAS. . .

Con el siguiente documento de mi querido blog, espero que al amable lector le quede claro que me rehúso, sencillamente me niego a que mi Universo Vintage sucumba ante nada.


lunes, 15 de mayo de 2017

UN 15 DE MAYO

Salí casi corriendo de mi casa, la exasperación había llegado a limites insospechados; quería ir lejos y estar solo, caminar simplemente. Y mis pasos me llevaron a muchos lugares, muchos vestigios de pasados recientes, en donde otrora todo había sido muy diferente, idilios ya idos y remansos de recuerdos ya acabados. Camine por en medio de las calles entre vendedores de muchas cosas, pero mis pasos no me llevaron a ninguna búsqueda vintage de nada y aunque vi muchos objetos que pudieron detenerme para cambiar ese día, sencillamente las ignore. Camine hasta que el inclemente sol no me lo permitió mas y mis pasos ya lentos me llevaron nuevamente  a casa, y en el camino solo pensé, si acaso este sería incluso el final de ese fantástico universo en el que había vivido los últimos años.

viernes, 12 de mayo de 2017

DE PIN-UP VINTAGE E HISTORIA . . . 2

UN VINTAGE DENTRO DE OTRO…

La historia es un documento intrincado, complejo, pero divertido; a menudo nos trae sorpresas insospechadas. Lo comente hace algunos días en este espacio al hablar de las imágenes Pin-Up, las cuales pueden tener información adicional e interesante, objetos de uso cotidiano del pasado, vintages, veamos:

Maquina de escribir en un Pin-up de       Gil Elvgren.

Teléfono en esta imagen de Joyce Ballantine.

Silla propia de los años veintes de un muy joven Alberto Vargas.

Algo impensable el día de hoy: una imagen de George Petty anunciando cigarrillos “Old Gold”.

Lentes de sol en esta obra clásica de Zoe Mozert.

Plancha eléctrica en un Pin-up de Vaughan Alden Bass.

Discos de acetato en una obra de Fritz Willis.


Paquetes de Alka-Seltzer en una imagen Pin-up de Walter Otto.


Tren de juguete en una imagen de Al Brule.

Gato mecánico en un Pin-up de Art Frahm.

Tocadiscos eléctrico en esta imagen de Baron Von Lind.


Bicicleta en un Pin-up de de Bill Randall.


Gramófono portátil en una imagen de David Wright.


La Historia esta llena de cosas insospechadas, los objetos Vintage tales como las imágenes Pin-up, pueden deparar sorpresas divertidas. Mientras tanto sigamos leyendo, sigamos investigando y sigamos divirtiéndonos.