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jueves, 23 de junio de 2016

IMPRESIÓN DE POSTALES

Es durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando aparentemente el servicio de correo se vuelve regular a nivel mundial y es debido a ello y a las ideas románticas de ese periodo de la historia que la correspondencia personal se intensifica, por un lado pero también confluye en la masificación -debida a la revolución industrial- de los medios de impresión; es así y debido a los avances de la fotografía y su estudio de las emulsiones, que una de las primeras técnicas fotográficas se aplican a la impresión continua de imágenes; evidentemente tanto el daguerrotipo, el calotipo o el ferrotipo, no podían generar imágenes en grandes producciones, pero la invención de la fototipia si lo permitió, al menos en parte, pues se podían generar algunos cientos de copias desde un original impreso en vidrio y gelatina con varios tipos de sales fotosensibles, que se imprimían mecánicamente por prensado sobre las hojas de cartulina para generar las primeras postales; esta técnica aunque nos ha legado documentos de una belleza etérea, fue también la que principalmente se empleo para imprimir aquellas "terribles imagenes" que se utilizaban a finales del siglo XIX y aun en el XX, en ese periodo oscuro de la historia norteamericana, de las famosas “Postales de Linchamientos”.

Por otro lado el desarrollo de la técnica del negativo sobre un material flexible -rollo fotográfico-, que permitía con mayor facilidad el proceso de impresión, dio paso a la producción masiva de las postales, tanto de los linchamientos como todo lo demás, que para este momento de la historia, incluía desde licenciosas escenas hasta los eternos paisajes.

A la par se comienza a utilizar para la impresión de postales, principalmente a color, los adelantos en la litografía, que consiste en la impresión de una o varias tintas sobre la cartulina al pasar por un cilindro rotativo, que tiene un negativo de la imagen que va a plasmarse, cilindro que se ha generado con anterioridad a partir de una imagen original, consistente en una fotografía, un dibujo, etc., las mejoras mecánicas de este proceso han dado origen a los actuales sistemas ofset -offset-, en los cuales la calidad de la imagen es aun mayor.


Finalmente, aunque la fotografía por impresión a partir de un negativo original fue ampliamente utilizada desde su invención, solo podía inicialmente generar imágenes en blanco y negro; la aparición comercial de la película en color kodachrome en los años 30, permitió la generación de postales tambien en color, pero dado que las técnicas litográficas y ofset habían avanzado alternativamente y su producción es mas rapida y barata, es raro encontrar postales en color en papel fotográfico; lo que si es muy común, es encontrar postales en papel fotográfico coloreadas a mano -generalmente con anilina- que daban un toque de realismo entonces y ahora aportan un valor artístico invaluable.

Fig. 1. Tarjeta Postal impresa por Calotipia; se pueden observar detalles finos de la imagen y contrastes de luz debido a la tecnica empleada.

Fig. 2. Tarjeta Postal impresa en papel fotográfico desde un negativo. En este caso es una de las famosas postales alemanas de la marca GG que circularon por el mundo. Puede observarse que las flores estan coloreadas a mano

Fig. 3. Tarjeta Postal de impresa por Litografia, se puede apreciar que los colores son -debido a la técnica- abruptos, prácticamente sin relieve.

Fig. 4. Postal impresa por Litografía,con aplicaciones de tela. para conferirle al elemento un aspecto artesanal o regional.

Fig. 5. Tarjeta Postal impresa en Ofset por la editorial mexicana 
RAF, que se volvio celebre por sus monografias de la segunda mitad del siglo XX; esta postal por otro lado muestra una tendencia en la tematica que desde los años sesentas ha estado vigente, los dibujos en temas afectuosos.

Fig. 6. Una de las famosas Postales de Linchamientos;
 imagen tomada de Internet.








lunes, 20 de junio de 2016

NOTAS ADICIONALES A LAS ENTRADAS ANTERIORES . . . 2

Las “postales” a las que se hace alusión en entradas anteriores fueron compradas en una gran cantidad de lugares en varios viajes de vacaciones, trabajo, etc. La mayoria son reimpresiones de la Era Dorada de las Postales Mexicanas de los años 60´s y 70´s, muchas de ellas me fueron regaladas casi ninguna llego realmente por vía postal. La colección se apilo primeramente en una caja de zapatos, pero dado que su desgaste ahi era excesivo, se decidió colocarlas en un cuaderno de papel marquilla para dibujo, a manera de álbum, para lo cual tuve que hacer una gran cantidad de esquineros -ya no se encontraban fácilmente- que facilitaran su colocación y permitieran también separarlas para poder volver a leer su información de la parte trasera.

El álbum de postales fue luego forrado en sus tapas con una serie de imágenes tomadas de una guía turística sobre Guanajuato, que se daño parcialmente en una de esas ya celebres tormentas del sur de la ciudad.

La postal que ostenta el número 1, en realidad se compró meses después de la verdadera postal número 1, es una imagen que refleja el origen: un nacionalismo exacerbado; la verdadera postal numero 1, es la marcada con el numero 2.
La colección creció poco a poco, los viajes se fueron espaciando; de tal manera que la postal numero 100, llego años después, justamente durante el viaje a Acapulco al que hacen alusión algunas entradas anteriores.

Con los años, después, los viajes se hicieron mas frecuentes, y la colección siguió su marcha por siempre.

Fig. 1. La Postal, marcada con el numero uno, es un dibujo de Betanzos, en alegoría al México Típico, representado por un niño Charro y una niña con un traje semejante al de China Poblana.


Fig. 2. La verdadera Postal numero uno, es una fotografía de paisaje del valle del Pueblo de los Plateros, en Fresnillo Zacatecas; se aprecia en primer plano la Chimenea de la mina de plata,  al centro la iglesia dedicada al Niño de Atocha y al fondo los valles que van al Rio Grande; como detalle puede observarse que aun era visible desde la glorieta de la chimenea la entrada de la calzada del peregrino y este a su vez despejado de los locales que 
se colocarían años mas tarde.


Fig. 3. El interior del Álbum; notese que están colocados los esquineros correspondientes de la tarjeta postal numero 100, al centro una etiqueta lo indica.  



Fig. 4. El Álbum, y sus tapas con las imágenes de Guanajuato; se aprecia de izquierda a derecha:  La Calle del padre Belaunzaran, La presa de la Olla , el Monumento al Pipila de noche, la alhondiga de Granaditas, otra imagen de la calle del Padre Belaunzaran.

Fig. 5. Detalle interior del Álbum de Postales con uno de sus esquineros.

sábado, 18 de junio de 2016

ENCUENTRO 1.

DE COLECCIONES y 
RECUERDOS DE ACAPULCO
El tan añorado viaje de niños a Acapulco, estaba aderezado por todas las aventuras que todo mundo traía de Acapulco; nosotros hicimos nuestros propios mitos y para mí por esos días en que mi colección de tarjetas postales estaba tan vigente, lo volvió para siempre ¡legendario!, y lo recuerdo más aun por todo lo vivido incluyendo el paseo en el barco de fondo de cristal, la quebrada,  el paseo en el Yate Fiesta, las playas de la condesa, Caleta y el revolcadero; pero más aún y más que nunca, por aquella tarde en el Zócalo de Acapulco, cuando compre la Postal número 100, que encumbraba para siempre a la colección y a Acapulco en mi vida.

Aún están en mi mente esos sabrosos bocadillos que nos mandó la mamá del amigo de mi tío, esa tarde, de regreso del zócalo de Acapulco en el Hotel La Jolla, mientras quería que todos celebraran conmigo la postal numero 100.
Fig. 1. La hoy celebre Tarjeta Postal número 100.

Fig. 2. Reverso de la Terjeta Postal numero 100, en donde se nota, ademas de la etiqueta correspondiente, las iniciales V.M. que se colocaron como medida de seguridad por aquellos tiempos.

viernes, 17 de junio de 2016

RECUERDOS DE ACAPULCO 5 . . .

Había en la casa un tríptico de los “Yates Fiesta y Bonanza”, que trajeron mis tíos, de su luna de miel en Acapulco; se habían casado unos meses después de que yo nací.  De niño vi muchas veces ese tríptico, todos lo vieron, era uno de esos objetos que rodaban por la casa todo el tiempo, formaban parte del mobiliario normal; aparecía entre las vajillas de la alacena, o encima de un ropero, o en una caja de fotografías; además del tríptico, también estaban las anecdotas que habían traído y que nos hacían desear mucho, de niños, el querer dar ese paseo por la bahía de Acapulco en el Yate Bonanza, que fue en el que ellos estuvieron. 
Llegamos directo al Hotel, y de ahí directo a la alberca y de ahí directo al mar, y así en un ir y venir esos días en esas ultimas vacaciones todos juntos, aun de niños; vivimos todo lo que siempre quisimos vivir, el día que toco el añorado Paseo en el Yate  Bonanza, solo estaba en servicio el otro, el Yate Fiesta, el otro, estaba en "Mantenimiento"; cuestión que no menoscabo nuestra diversión ese día; sin embargo, en mi fuero íntimo, me quede un poco con las ganas de haber estado en el otro, en el Bonanza.  

Para la vida, aun era temprano, muchas cosas pasarían después, reflexionaba aun, muchos años después mientras caminábamos por la cubierta de ese "Yate Bonanza", que ya solo era nuestro.


Fig.1. Triptico informativo de los Yates Fiesta y Bonanza, semejante al que hace alusión la entrada anterior; este es un triptico actual, justamente del viaje al cual también se hace alusión en las entradas anteriores, notese en la linea de flotación del barco que esta impresa junto a la demás información, una dirección web.

NOTAS ADICIONALES A LAS ENTRADAS ANTERIORES . . .1

LAS TARJETAS POSTALES…1
Las tarjetas postales o llamadas sencillamente: “Postales”, a las que hacen referencia las entradas anteriores, son los documentos creados desde finales del siglo XIX para enviar mensajes simples por correo sin la necesidad de un sobre; comúnmente son tarjetas de cartón o algún material semejante, la parte frontal puede ser un paisaje del lugar en donde se compró la Postal, o una imagen relevante del lugar como algún ideograma o un emblema, escudo o alusión gráfica, inclusive imágenes religiosas y decoraciones varias; la parte trasera suele estar dividida en dos secciones, una para escribir el mensaje y la otra para asentar los datos del destinatario, remitente y el timbre y sello. Estas postales en su edición clásica solían ser aproximadamente de 3 por 5 pulgadas, aunque jamás se estandarizo el tamaño, y por otro lado se crearon formatos más grandes y más pequeños. En México hubo muchas empresas-imprentas que se dedicaron a crear tarjetas postales, con la mayor cantidad de las técnicas de impresión que se fueron  desarrollando; pasando desde la fototipia, la litografía, la impresión ófset, la impresión fotográfica simple, e incluso las impresiones coloreadas a mano; muchas de las marcas que dieron fama a las Postales Mexicanas de mediados del siglo XX, sucumbieron ante las tecnología de principios del siglo XXI, y su uso profuso de otros medios de mensajería instantánea.

Fig.1. diferentes tipos de postales: arriba-izquierda Postal genérica de zonas arqueológicas de México, tamaño grande; arriba-derecha, postal del cerro de la Bufa, Zac., en tamaño regular; abajo-izquierda, sobre con 20 postales de San francisco Cal., en tamaño regular; abajo-derecha, postal de Tapachula Chiapas en tamaño pequeño.



jueves, 16 de junio de 2016

DE COLECCIONES . . . 4

Hubo un momento, cuando niño muy niño, en que algo debió llamar fuertemente mi atención para incluso salir de mi propio ostracismo aspergeriano, ese algo se focalizó en una imagen, un libro, un cuaderno, cualquier imagen; fue la época en que Abuelito me llevo a conocer los museos, las iglesias, las galerías. Esa focalización se convirtió prontamente en lo que fue mi segunda colección: una serie de cromos de imágenes religiosas, juntadas primero en una bolsa de tela, luego en una caja; paso lentamente de las pocas imágenes tomadas por toda la casa, a la gran colección de relicarios comprados en muchos viajes de fin de semana e imágenes regaladas por la gente que veía en esa colección, el paso quizá a un futuro asceta  en la familia. 



Fig. 1. Imagen de la virgen de Guadalupe, perteneciente a la segunda colección, o también llamada en su tiempo: “Colección de Santos”; esta imagen fue tomada de entre las muchas que había en casa; es una litografía de 2. 5 por 4 pulgadas. Se observa que fue doblada en cuatro partes y un desgaste en el borde principalmente en las esquinas. La imagen por otro lado representa a la Virgen de Guadalupe y en la parte baja un paisaje del valle de Guadalupe con un árbol en primer plano y la Iglesia de la Villa en el fondo.






Fig. 2. Detalle del interior de uno de los relicarios recientemente recuperados. Se observan varias imágenes religiosas: del lado izquierdo La Virgen del Pueblito; del lado derecho el Señor de Chalma, San José y el Niño Dios, San Judas Tadeo y la virgen de San Juan de los Lagos; este es uno de los relicarios que se realizaron ex profeso, en cualquier tipo de contenedor: una cartera, un sobre de mica, un portacredenciales, etc.

miércoles, 15 de junio de 2016

LOS FAMOSOS Y NO TAN FAMOSOS EN MÉXICO . . .

Estaba recordando que además de Picasso y su visita no confirmada a México, hubo otros personajes famosos que también cobijados por las sombras y creando otras leyendas habían venido -supuestamente- a México; la lista es larguísima e incluye personajes desde Claude Monet y Ernest Hemingway hasta los mismísimos Beatles y su visita al pueblo de Santa Rosa; por otro lado la lista de los muy famosos que "si" han venido e incluso vivido en México podría llenar un libro completo. 
Esa lista de los muy famosos incluye artistas, músicos, escritores, actores,  etc, etc, etc. Desde luego todo mundo sabe de las aficiones que por México tenían William Burroughs, Jack Kerouac, Garcia Marquez, o incluso ese ya no tan  famoso -aquí- Malcolm Lowry.

Estaba pensando en ello la noche mientras acomodaba una de mis colecciones más extrañas, consistente en: "Cartas y Correspondencias Perdidas";  había comenzado como todo, sin querer, de manera inesperada, algo atrajo mi atención, algo que estaba esperando a que alguien volviera a leer las cartas, ver las fotos, admirar los timbres. La caja de las correspondencias, poco a poco se iba llenando; pensé en los famosos y no famosos mientras acomodaba mi colección, había una serie de cartas, invitaciones e incluso esquelas de una familia de Cuernavaca, partía de los años 30 y llegaba a bien entrados los setentas, entre los papeles había  una misiva escrita a mano, en un papel ya muy descolorido, estaba rotulado con el nombre del lugar a donde perteneciódecía en la esquina superior derecha: “Hotel Casino de la Selva”, si ese mitico lugar, cuna de muchas leyendas y alojamiento de tantos personajes famosos y no tan famosos que "si" estuvieron en México, el mismo lugar en donde a finales de los años treinta, Malcolm Lowry, escribió "Bajo el Volcan", ese libro, que tanto lo destruyo.

Fig.1. Detalle de la nada famosa Carta del Muy famoso Hotel.