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jueves, 16 de febrero de 2017

LA GALERÍA EN AZUL.

Entre a mi galería Vintage externa, esa mañana de mediados de febrero; el extenuante calor de días atrás, había dado paso a un par de días fríos, fríos y con viento, y tristes, porque la galería se resistía a terminar, a tener que irse para siempre; yo apenas podía caminar con mis aflicciones encima, quería escribir mucho, pero sencillamente no podía, solo escuchaba esa lista de canciones en mi reproductor de audio; de las canciones que en algún instante adornaron los  días, que enmarcaron los momentos, y telonearon la vida misma. Fui hasta la galería, pero mejor me salí rápido, cada objeto se oponía a dejar ese bello lugar, que al menos para mi lo era. Había mucha tristeza, igual que en esa BossaNova, que se seguía escuchando.


Fig. 1. La galería, así de Azul.

martes, 14 de febrero de 2017

CRONICA DE VISITA . . . 11

Había estado trabajando mucho por esos días en que el sol no terminaba de quemar a la tierra; mucho leer, mucho escribir, mucho disfrutar también; cuando me entere  por un anuncio en Internet que se inauguraría por este lado del mundo un “Bazar”, al menos así lo indicaba el anuncio, y dado que invitaban a coleccionistas y a que yo conocía a los organizadores, decidí ir ese domingo de la inauguración.

Luego de algunos malentendidos a las indicaciones, llegue al “Bazar”, que dicho sea con mucho respeto, no era tal, sino un pequeño "Tianguis".

Apenas se habían terminado de colocar los puestos: muchos carritos a escala, muchos armables, parafernalia, solo algunos Vintages, que dicho sea de paso, resultaron ostensiblemente interesantes; en un puesto omnipresente, había muchos juguetes colocados en orden, por tipo, por genero, por tamaño; había varias figuras de Star Wars, un Lando Calrissian suficientemente extraño como para revisarlo; el vendedor me aseguro que era Lili Ledy, yo ya había aprendído hace tiempo a no discutir esas sublimesas, luego tome un Hulk bootleg, me indicó el precio, alto para su origen mercadeño, me indico también que era Plastimarx, a lo cual hasta reí un poco por lo bajo; finalmente me mostro una pequeña muñequita de Tooper, de 6 pulgadas, de las muchísimas que hicieron competencia a Barbie en los años setentas, me indico finalmente: -Es Mattel original.


Me voy del “Bazar”, me llevo el polvo del camino, me llevo los juguetes y muchas ganas de querer aprender sobre el pasado, sobre el universo Vintage, pero también de enseñar.


Fig. 1. El "BAZAR" desde lo lejos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

LA PERLA DE LA PAZ...

Era un sábado por la noche, la naturaleza extraña de ese febrero había traído una lluvia en chubasco; una lluvia esperada quizá para lavar lo que estaba sucio o para revivir lo que ya estaba muerto. Para mi era símbolo de tristeza, como aquella que viví luego de dejar la Paz, una vez mas, la ultima vez que estuve ahí; la vez que fuí con ilusión y cariño, con ternura pero también con aplomo y tesón. 
Camine por el malecón rumbo al callejón de los artesanos ese ultimo día, quería retratar con mi cámara y con mi alma, cada rincón de ese bello lugar, único, alegre pero afligido a la vez, crusé desde el muelle por el jardín y pase frente a la pared que quedaba de la emblemática "Perla de la Paz", ese comercio que en su momento dio tanta vida a la península. Tome unas cuantas fotos, quería llevar también un recuerdo de aquel lugar tan muerto y tan vivo a la vez. 

Fig. 1. La pared que quedo después de aquel incendio de 2006.


Fig. 2. Como fue, desde su inauguración en 1860, “La Perla de la Paz”, emporio mercantil en el que aun durante el siglo XXI, era posible como siempre, comprar desde herramienta hasta vajillas, pasando por una gama muy amplia de productos varios; se dice que en sus aparadores lucio por algún tiempo la enorme “”Perla”, encontrada en la bahía de la Paz en 1883, que terminó formando parte de la Corona de la Reina Isabel II; razón principal  por la cual en 1983, la Reina visito ese lugar, para como dicen los Paceños: 
Conocer el lugar de donde salió tal Joya.




viernes, 3 de febrero de 2017

REVISANDO . . . REVISTAS

Estaba ese viernes arreglando mi colección de revistas  de los Supersabios, revisándola, leyendo algunos números, colocándola en sobres, ordenándola por números, cuando me di cuenta que en el reverso de la revista había en algunos números dibujos de obras de arte autóctono, en otros tiras cómicas y en algunos también una serie de anuncios de Cocacola; muchos de ellos eran pequeñas aventuras que hacían referencia a la bebida, y algunos otros eran los clásicos bodegones de los años sesentas y escenas tradicionalistas mexicanas; pensé en ello por estos días tan Vintage, en estos días en que en verdad tenia esperanzas de que el mundo se arreglara, y que mis cosas volvieran a su justo orden; coloque la colección de Supersabios en su caja; ese día arregle muchas otras revistas en sus cajas, ojala asi de sencilla fuera la vida.


Fig. 1. Una de esas Cajas de ese dia.


Fig. 2. Una de las aventuras de FICO


Fig. 3. Uno de los anuncios con escenas costumbristas.



jueves, 2 de febrero de 2017

NOTAS ADICIONALES A LA ENTRADA ANTERIOR.

   1. La cámara Kodak EK2, a la que hace alusión la entrada anterior, fue una cámara “instantánea”, de la cual se obtenía una imagen impresa en papel (o fotografía), en menos de un minuto; fue comercializada por Kodak desde 1977, luego de que esta compañía entrara en el mercado de la fotografía instantánea un año antes; desde ese momento hasta 1986, kodak produjo algunas cámaras instantáneas, como la mencionada EK2, la Colorbust o la Pleaser; la producción de esta línea de cámaras termino en 1986, luego de una demanda judicial que interpuso la compañia Polaroid por el uso de sus patentes.
Por otro lado, Polaroid había desarrollado el material fotográfico y las cámaras instantáneas desde los años cuarenta, dominando ese mercado y anteponiendo la citada demanda en contra de Kodak en 1976.
Finalmente, luego de que Kodak -y otras compañías- dejaran de utilizar la “Fotografía Instantánea”, Polaroid dejo de producir materiales en 2008, ante la aplastante caída de sus ventas frente a la “Fotografía Digital”.
Ante esta situación, muchas compañías, entre ellas Fuji Film, se encargaron de desarrollar y comercializar material de fotografía instantánea, así es que en la actualidad es posible seguir utilizando algunas cámaras Polaroid, con material “nuevo” para obtener “instantáneas”; sin embargo, cartuchos o material fotográfico para las cámaras Instantáneas de Kodak (por ejemplo la EK2), jamás se han desarrollado.
(uno a cero).


   2. La cámara 224 a la que hace alusión el documento anterior, fue una cámara de 35 mm desarrollado por Kodak en la línea “Instamatic”, en un intento de ampliar su ya amplio mercado.
La línea Instamatic fue lanzada en 1963,  y al igual que casi todas las otras líneas de Kodak, utilizaba película fotográfica de 35 mm; con la diferencia de que en este caso la película estaba contenida en un “cartucho” que sencillamente se introducía por la parte posterior de la cámara, eliminando así la dificultad de cargar la película manualmente como en las otras líneas de Kodak -y de las otras compañías fotográficas-; esta innovación fue un éxito para la compañía, pues dio la posibilidad de utilizar la fotografía a un público mucho más amplio, por la facilidad que aportaba.
Los cartuchos 126, dejaron de producirse el ultimo día del siglo anterior. Lo cual obviamente permitió disponer por algún tiempo más de este material; incluso hoy en día es posible conseguir en Internet material caduco e incluso y obvio, en tianguis y bazares.

(dos a cero).


Fig. 1. La Kodak Instantánea EK2, 
de la cual no quedan cartuchos 
ni en la deepweb.


Fig. 2. La Kodak Instamatic 224, 
cuyo nombre no hace alusión alguna 
a “instantánea”.
Fig. 3. El famoso Cartucho 126.




miércoles, 1 de febrero de 2017

CRONICA DE VISITA . . . 10

EL DIA QUE TODO SERVIA
VERSION FINAL.

Estuve escribiendo esta crónica y el documento estaba resultando bastante extenso, de tal manera que de pronto se convirtió en un puñado de cosas varias; entonces en un afán autoconciliador lo resumiré aquí:


En mi última búsqueda Vintage en un tianguis del norte de la ciudad, conseguí justo lo que en los últimos tiempos se había convertido el objetivo de las busquedas: pocas cosas, cosas interesantes, Vintages reales, bajo presupuesto.
Solo dos locales: en el primero había un Buzo de cuerda Japonés, un Cepillo Cipsa y un Llavero Carnet; había más cosas, muchas de ellas ya las tenía: varios radios portátiles y de bolsillo, sin funcionar, en mal estado y una cámara instantánea Kodak EK2, que “si servía” me dijo el vendedor; le increpe, que aunque funcionara ya no había cartuchos; a lo que me contesto: “si hay, los venden en el centro”; terminó el dialogo; me lleve mis objetos, camine por el largo pasillo del tianguis, llegue a la zona de desechos, en donde normalmente la búsqueda Vintage rinde buenos frutos, habia buenas cosas en un local, unas autopistas Scalextric y un tren de lámina Plastimarx, los precios excesivamente inflados; continué mejor. En otro local tienen excelentes apeos y herramientas de carpintería, ni siquiera pregunte; luego en un sencillo local tendido en el piso hay una cámara “Instamatic 224”, la tome para revisarla, el vendedor también me indica, que “si funciona”; le increpe una vez más, que ya no había cartuchos, que “si los hay” responde, “los venden en el centro”; ya no dije nada, hice el regateo hasta su precio-tianguis real y me lleve la cámara; pensando que si son dos a uno, quizá el que no sepa nada de esto, sea yo.


Fig. 1. El Cuautitlán que vio Don Primitivo Miranda




lunes, 30 de enero de 2017

EL DIA DEL MUJAM

Yo me había negado sistemáticamente a ir a cualquier exposición en donde exhibieran objetos de colecciones semejantes a las mías; obviamente en una actitud de recelo endeble o dicho sencillamente por envidia anacrónica.

Así fue que desdeñe el ir a las  exposiciones fijas e itinerantes de varios lugares, entre ellas a las que se exhibían en el Museo del Juguete  Antiguo Mexicano o sencillamente el MUJAM, por mucho tiempo, hasta aquella mañana de un sábado caluroso, en que el “querer hacer ya bien la vida” y ver una colección importante de muñecas, llevo nuestros Pasos al citado Museo.

No haré una crónica extensa de la visita y de sus objetos, pues eso ya está realizado en muchos documentos en Internet; solo mencionare que la colección completa, como lo sospeche, consta no solo de Juguetes, sino de otros elementos: Libros, Radios, Cine, Electrodomesticos, etc; por otro lado los Juguetes expuestos, son en su mayoría mexicanos, pero en realidad, hay una gran cantidad extranjeros, principalmente Japoneses.


Ya casi para salir, quisimos comprar uno de los objetos que el museo tenia a la venta, para llevar un recuerdo, así como para ser parte de nuestra colección, estábamos en esa selección cuando vi en las oficinas del museo a mi amigo Alfredo del Tianguis de la Colonia Doctores, estaba con el Arq. Roberto Shimizu, fundador y dueño del MUJAM, me presento con el, platicamos sobre el coleccionismo y las colecciones; luego de un rato, nos retiramos con rumbo norte; en el camino me quede pensando que hubiera querido decirle al señor dueño tres cosas: primero, que deberían reordenar la mayor parte de los objetos del museo, atendiendo a cualquiera de las sugerencias que la museografía y la curaduria han realizado, para facilitar la apreciación de la enorme cantidad de objetos. En segundo lugar, aunque no parezca lógico, que deberían de restringir el acceso -como en cualquier museo- a niños pequeños, pues es difícil dar un paseo por el museo mientras se escuchan los llantos frenéticos de algún menor. Y finalmente, en tercer lugar, que en efecto, envidie tener muchas de las cosas que vi; ahora solo quería seguir nuestro camino, llegar a casa y volver a vivir mi colección.


 Fig. 1. Una vitrina con “Cosas Varias”: 
radios, televisiones, grabadoras, muñecas, carritos.


 Fig. 2. Una vitrina con “Cosas Varias”: 
juguetes, cerillos, antifaces, un portaplumas.


 Fig. 3. El motivo principal de nuestra visita:
la colección de Barbies antiguas.


 Fig. 4. El motivo principal de nuestra visita:
la colección de Barbaras y Señoritas Lili.


 Fig. 5. El motivo secundario de nuestra visita:
la colección de Kitti.


 Fig. 3. El arquitecto Shimizu y Yo.