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domingo, 19 de abril de 2015

STAR WARS AND I…3



La larga historia había comenzado, y tal como el título de la película lo anuncia, comienza como una verdadera guerra, atronadora, un bombardeo de imágenes en la televisión; es el mundo antiguo, son las técnicas que ya no existen, son los spots en el radio, son los muchos productos oficiales de Star Wars parte 6 (es decir la tercera película producida), son las dudas y las incertidumbres y los muchos deseos de pertenecer a este universo y aunque fuese necesario a sus guerras; y entonces la historia comienza a aclarar algunos eventos pasados que no habían sido muy claros hasta ese momento: el personaje negro con bastón rojo de los juguetes vistos en el mercado años atrás, es el mismo que forma parte del cartel de la nueva película, y los robots del anuncio que recordaba de la tele también forman parte del cartel. Y entonces haciendo uno de esos divertidos ejercicios de mi época disléxica, llega a mi mente que cuando recién había entrado a la escuela primaria, hubo una presentación de cine, nos lo anunciaron  un día antes: mañana habrá cine, todo el día, deberán traer su lunch porque no abra tienda cooperativa, y su peso para la entrada a la función. Y luego de lo emocionante que eso significaba, recordé dos cintas proyectadas en una manta remendada, una caricatura japonesa y una película rarísima doblada en un español peninsular en donde el personaje principal es adiestrado por un anciano maestro y luego de escapar de un planeta desértico en una nave blanquecina se enfrentan a una serie de batallas que concluyen con la muerte del maestro y la destrucción de la nave principal de los malos, dirigidos ni más ni menos que por el personaje humanoide de los juguetes del mercado: No había duda había sido la misma historia, y ahora para mí, era el comienzo.

Fig. 1.  Uno de los Posters Promocionales

Fig. 2. Los recuerdos están hechos de eso...

sábado, 18 de abril de 2015

STAR WARS AND I…2


Entonces nos encontramos con esta historia larga, con un protagonista extraño en un mundo raro; es una serie de escenarios y coincidencias que solo pueden ser sopesadas por la imaginación… y luego es el mundo real en donde la narración de nuestro protagonista continua:
Y así luego del anuncio de la televisión, la historia sigue, un año, dos, tres, muchos quizá. La infancia primera está en pleno y somos mis hermanos y yo en un mundo de imaginación incipiente, primero la comprada y vista en muchas revistas y comics y luego creándola nosotros con nuestras propias historietas. Y así llegan y se van los personajes de ficción, así pasan frente a nuestros ojos los superhéroes de toda la vida, los personajes clásicos de la literatura barata a la mexicana y así de pronto también nos damos cuenta de que el adquirir un solo numero de cualquier revista cada vez implica más ahorro, más dinero, más esfuerzo; es la época de los problemas del dinero en el país, en la casa, y claro en nuestros deseos infantiles de comprar todo lo comprable; es el inicio de la época de las restricciones, pero también es el inicio de la época de los planes y el trabajo, la época de los ahorros y hasta podría decirse de las inversiones a corto plazo y los negocios en donde se pudiera, juntar el dinero necesario para el siguiente número de nuestros comics. Y un día la situación pasa de mal a peor… en la tapa trasera de una revista recién comprada se anuncia la puesta a la venta de un álbum de estampas de una nueva película, el mundo está a punto de presenciar la nueva cinta de aventuras estelares, la tercera parte de una saga legendaria, se llama: Star Wars.

Fig. 1. El Álbum.




jueves, 16 de abril de 2015

STAR WARS AND I . . .



Me acuerdo, si me acuerdo. . . cuando nos llevaron al hoy desaparecido cine “Palacio Chino” a ver la película de King Kong, no sé porque lo recuerdo si aún era un bebe, menos aún se cómo fue que me dejaron entrar y aún menos sé cómo es que si me acuerdo; sobre todo porque lo que siguió en mi vida solo son recuerdos de una ternura inconmensurable: son los primeros días en el pueblo de Tlalpan aun con caballos y establos, son los días sentado junto a Abue lavando la ropa y las entrañables salidas al mercado, de compras, de paseo, y muchos King kongs de plástico inflado mexicano con su “Jane” adosada al hombro de  juguete y yo jugando mucho; y luego, muy poco después, los locales de juguetes en el mercado se llenan de unos muñecos raros, un humanoide negro con algo como un bastón rojo; luego llega a mi mente que por esos días veo en la tele un anuncio del cine, una nueva película, la historia está por comenzar, veo a ese mismo humanoide  del mercado en el anuncio de la tele brincar sobre una plataforma atacando a un humano y luego unos robots y luego el silencio de los años…

Fig. 1. Aspecto del personaje humanoide.

miércoles, 15 de abril de 2015

LO INCREIBLE ES LA VERDAD. . . 2


Y con esas ganas terribles, solo recordé esos lejanos días en que mi infancia terminaba, cuando todo estaba por cambiar: entrar a una nueva etapa escolar, dejar la música antigua en pos de nuevos horizontes, dejar los juguetes, en pos de nuevas metas; y esa nueva meta se materializo casi de inmediato en una revista que había comenzado a publicarse más de 15 años atrás del momento en que la descubrí en el puesto de periódicos, esa época en que solía comprar comics, y por ello fui; y los comics acabaron y con ello todo y la historia volvió a empezar y entonces y a partir de ahí, cada esfuerzo, cada lucha, cada plan cada meta, cada deseo, estuvieron dedicados a leer y completar mi colección de revistas DUDA, y el sueño duro mucho tiempo, muchos años, hasta que la vida presento otros escenarios después.

Pienso en ello, mientras veo que aunque habían pasado años sin ver ni hablar de mi colección DUDA, todos los números que compre ese sábado romántico fueron incluidos en la colección, había acertado a todos. Quise mucho a mi colección esa era una verdad, y LO INCREIBLE ES LA VERDAD.
Fig. 1. El lote de revistas DUDA comprado 
aquel día.

martes, 14 de abril de 2015

LO INCREIBLE ES LA VERDAD. . .


Decía la cintilla de esa antigua revista sobre misterios, ovnis y cosas paranormales varias, lo recordé  ese sábado romántico en que el tiempo no alcanzo para ir a antigüedades y la búsqueda de tesoros quedo restringida a pasear por unos puestos de un tianguis popular, sin nada que encontrar. . .  o casi nada; a decir verdad el último puesto de aquel lugar, un puesto de revistas viejas, tenía varios tambaches de números de la citada revista; los ojee por un rato, revise las portadas y sus títulos, hacia muchísimo tiempo que había dejado en el resguardo –que no en el olvido- a mi colección casi completa de revistas DUDA, y ahora me costaba trabajo reconocer aquellos números que no tenía. Aun así me arriesgue con una decena y nos fuimos de ahí… había algunos planes, a mi sencillamente me habían entrado unas ganas terribles de subir al tercer piso de mi casa, entrar en la biblioteca, volver a ver mis antiguos números de la colección DUDA, revivirla, recuperarla, escribir mucho de todo eso.


Fig. 1. Cabeza y Cintilla de la revista DUDA.

jueves, 26 de marzo de 2015

MARZO . . .

Quería hablar de vintages, de materiales, de plásticos... De reparaciones reales y de las cosas divertidas que el universo vintage traía consigo... Pero quería escribir, contestar las preguntas que habían llegado al blog, me debía a ello y lo haría, era necesario: el blog era mio, pero lo leían los demás.

miércoles, 25 de marzo de 2015

LA INCERTIDUMBRE FINAL…. DE LAS MUÑECAS.



. . . Estoy caminando en ese miércoles sin mucho que esperar; los días anteriores habían sido muy difíciles, mucho trabajo, muchos compromisos; aunque también muchas satisfacciones, pero sin lugar a dudas mucha claridad en cuanto a la colección Vintage; estoy en una calle húmeda por la lluvia de la noche anterior, el sol apenas se asoma entre la bruma de esa mañana y algunos puestos en la calle denotan la actividad incipiente del mundo; casi sin percatarme me acerco a uno de ellos, es un puesto que ofrece desechos de vidas pasadas y esfuerzos perdidos, tiene un montón de ropa, varias canastas con utensilios de cocina, una caja con juguetes, me coloco mis guantes para revisarla, una muñeca “Señorita Lily” confirma que la incertidumbre ha concluido, me la llevo a casa por cinco pesos, la coloco en el pedestal temporal de las muñecas Vintage, la suerte de los tesoros finalmente ha alcanzado a toda la colección.
Fig. 1. La colección.