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jueves, 16 de abril de 2015

STAR WARS AND I . . .



Me acuerdo, si me acuerdo. . . cuando nos llevaron al hoy desaparecido cine “Palacio Chino” a ver la película de King Kong, no sé porque lo recuerdo si aún era un bebe, menos aún se cómo fue que me dejaron entrar y aún menos sé cómo es que si me acuerdo; sobre todo porque lo que siguió en mi vida solo son recuerdos de una ternura inconmensurable: son los primeros días en el pueblo de Tlalpan aun con caballos y establos, son los días sentado junto a Abue lavando la ropa y las entrañables salidas al mercado, de compras, de paseo, y muchos King kongs de plástico inflado mexicano con su “Jane” adosada al hombro de  juguete y yo jugando mucho; y luego, muy poco después, los locales de juguetes en el mercado se llenan de unos muñecos raros, un humanoide negro con algo como un bastón rojo; luego llega a mi mente que por esos días veo en la tele un anuncio del cine, una nueva película, la historia está por comenzar, veo a ese mismo humanoide  del mercado en el anuncio de la tele brincar sobre una plataforma atacando a un humano y luego unos robots y luego el silencio de los años…

Fig. 1. Aspecto del personaje humanoide.

miércoles, 15 de abril de 2015

LO INCREIBLE ES LA VERDAD. . . 2


Y con esas ganas terribles, solo recordé esos lejanos días en que mi infancia terminaba, cuando todo estaba por cambiar: entrar a una nueva etapa escolar, dejar la música antigua en pos de nuevos horizontes, dejar los juguetes, en pos de nuevas metas; y esa nueva meta se materializo casi de inmediato en una revista que había comenzado a publicarse más de 15 años atrás del momento en que la descubrí en el puesto de periódicos, esa época en que solía comprar comics, y por ello fui; y los comics acabaron y con ello todo y la historia volvió a empezar y entonces y a partir de ahí, cada esfuerzo, cada lucha, cada plan cada meta, cada deseo, estuvieron dedicados a leer y completar mi colección de revistas DUDA, y el sueño duro mucho tiempo, muchos años, hasta que la vida presento otros escenarios después.

Pienso en ello, mientras veo que aunque habían pasado años sin ver ni hablar de mi colección DUDA, todos los números que compre ese sábado romántico fueron incluidos en la colección, había acertado a todos. Quise mucho a mi colección esa era una verdad, y LO INCREIBLE ES LA VERDAD.
Fig. 1. El lote de revistas DUDA comprado 
aquel día.

martes, 14 de abril de 2015

LO INCREIBLE ES LA VERDAD. . .


Decía la cintilla de esa antigua revista sobre misterios, ovnis y cosas paranormales varias, lo recordé  ese sábado romántico en que el tiempo no alcanzo para ir a antigüedades y la búsqueda de tesoros quedo restringida a pasear por unos puestos de un tianguis popular, sin nada que encontrar. . .  o casi nada; a decir verdad el último puesto de aquel lugar, un puesto de revistas viejas, tenía varios tambaches de números de la citada revista; los ojee por un rato, revise las portadas y sus títulos, hacia muchísimo tiempo que había dejado en el resguardo –que no en el olvido- a mi colección casi completa de revistas DUDA, y ahora me costaba trabajo reconocer aquellos números que no tenía. Aun así me arriesgue con una decena y nos fuimos de ahí… había algunos planes, a mi sencillamente me habían entrado unas ganas terribles de subir al tercer piso de mi casa, entrar en la biblioteca, volver a ver mis antiguos números de la colección DUDA, revivirla, recuperarla, escribir mucho de todo eso.


Fig. 1. Cabeza y Cintilla de la revista DUDA.

jueves, 26 de marzo de 2015

MARZO . . .

Quería hablar de vintages, de materiales, de plásticos... De reparaciones reales y de las cosas divertidas que el universo vintage traía consigo... Pero quería escribir, contestar las preguntas que habían llegado al blog, me debía a ello y lo haría, era necesario: el blog era mio, pero lo leían los demás.

miércoles, 25 de marzo de 2015

LA INCERTIDUMBRE FINAL…. DE LAS MUÑECAS.



. . . Estoy caminando en ese miércoles sin mucho que esperar; los días anteriores habían sido muy difíciles, mucho trabajo, muchos compromisos; aunque también muchas satisfacciones, pero sin lugar a dudas mucha claridad en cuanto a la colección Vintage; estoy en una calle húmeda por la lluvia de la noche anterior, el sol apenas se asoma entre la bruma de esa mañana y algunos puestos en la calle denotan la actividad incipiente del mundo; casi sin percatarme me acerco a uno de ellos, es un puesto que ofrece desechos de vidas pasadas y esfuerzos perdidos, tiene un montón de ropa, varias canastas con utensilios de cocina, una caja con juguetes, me coloco mis guantes para revisarla, una muñeca “Señorita Lily” confirma que la incertidumbre ha concluido, me la llevo a casa por cinco pesos, la coloco en el pedestal temporal de las muñecas Vintage, la suerte de los tesoros finalmente ha alcanzado a toda la colección.
Fig. 1. La colección.

martes, 24 de marzo de 2015

RECUPERADOS

… Y así, ese fin de semana, ya decidido, subí al tercer piso de la casa, a la biblioteca que ya estaba a punto de volverse un desván más  o quizá una nueva ala de la galería Vintage; el objetivo, muy específico: localizar en los estuches, en las cajas, tras los estantes, bajo los muebles, todos los Vintages que habían estado esperando este momento, el momento de volver a ver la luz, de ser revalorizados, de tomar un poco de aliento y volver a vivir… el trabajo para ello: arduo, difícil, fines de semana completos; los resultados: gratificantes, memorables en algunos casos, insospechadas sorpresas, e incluso algunos hasta monumentales.

Baje de la biblioteca con los tesoros reencontrados, con nueva información, mucho más trabajo, nuevos bríos, una carpeta más para el archivo digital, se llamó en su día “RECUPERADOS”.
Fig. 1. El pasado del tercer 
piso.

SUPERANDO LOS LIMITES. . .

Cuando los límites fueron cambiados, la posibilidad de incluir en la colección objetos personales fue un hecho, y esa era una de las tensiones que habían estado latentes por mucho tiempo, llegando a ser casi un tabú: ¿debería de incluir los pocos recuerdos de la infancia primera, los juguetes guardados por años, los objetos cotidianos que habían sido entregados  a guisa de heredad?. Sencillamente volví a dejar que la tensión se liberara, a que cada caso sencillamente ocurriera; saque mi pequeña colección Madelman y la Colección Star Wars, para hacer su ficha de identificación, las saque para tomar sus fotografías correspondientes, las tome de la galería Vintage, en donde siempre habían estado, y en donde ya plenamente formaban parte de la colección, había sido tan sencillo.









                          Fig. 1. Tesoros que habían esperado