Fue por la tarde, hace un par de
semanas; venia de un duro proceso-medico-psicologico-prepostanteparatraumatico-
y demás; cuando después de un breve descanso en la sala azul de mi casa, decidí
entrar en mi Galería, me dirigí hacia su entrada, tome la llave abrí la puerta,
trate de avanzar pero una serie de objetos lo impidió, y antes de causar un
terrible desastre encendí la luz y caí en la cuenta de que la colección ya
había inundado casi hasta el cansancio la vastedad de la galería; los objetos
en los estantes que alguna vez habían lucido con un peculiar equilibrio y
orden, se habían ido retrayendo en pos de ceder un poco de espacio para otros
objetos que habían ido llegando estos años, de los estantes se pasó a las mesas
y de las mesas al piso y luego el piso libre se fue haciendo cada vez más
limitado hasta llegar al día en que no pude ya entrar en la Galería.
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viernes, 24 de octubre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
PARA QUE SIRVE LA COLECCION
Mucha gente escucha música y descarga videos de internet, ve la televisión,
sale de paseo; otros juegan en sus consolas
y salen de fiesta cada que se puede diario;
a mí también me gusta la alegría de escuchar una buena canción mil veces,
ver una gran producción de video, y también tomar una buena página de un gran
libro y leerla una vez más, admirar una gran obra de arte y caminar sin rumbo
fijo; pero también adoro la peculiar sensación de escuchar un disco a 78 rpm
en una victrola, ver la imagen a 24 cuadros por segundo de una cinta de cine de
8mm, observar el funcionamiento de un viejo robot de lámina. Así es la vida,
una sucesión de eventos algunas veces buenos y algunas veces malos, algunos
planeados otros fortuitos, así es la razón de la colección, como parte de la
vida, una sucesión de eventos: una búsqueda, una adquisición, la limpieza de un
objeto, su puesta en marcha, su reparación, su restauración, su admiración.. y así
se acompañan los grandes momentos de la vida, ver pasar los días, disfrutar del
trabajo, compartir con la gente que se ama, lograr los objetivos, caerse y
volverse a levantar, intentarlo mil veces salga o no, caminar y vivir, y como
para mucha gente el telón de fondo es multicolor, es la familia, es la escuela,
es la fiesta y además para mí, los objetos de mi colección, la inquebrantable
dulzura de tener algo que fue.
Entonces
esta entrada más que para las personas que a menudo me preguntan: ¿para qué?,
es para mí, para reivindicar una vez más la idea de que solo haciendo algo que
se ama, se llega a ser feliz, para no olvidar jamás que todo tiene un orden y
una importancia, y que a pesar de estar en su nivel la fiesta, o la diversión o
el aprendizaje o la colección, todo
forma parte de la vida; así y solo así.
Fig. 1. Un detalle mas
jueves, 4 de septiembre de 2014
PEQUEÑO TESORO
En
el mundo del coleccionismo, específicamente del coleccionismo vintage, los
pequeños “detalles adicionales” de algún objeto se magnifican, casi al grado de
decir que son tan importantes y a veces más que el objeto por sí mismo. Esos pequeños
“detalles adicionales” que en algunos casos solo son: pequeñas variaciones,
versiones anómalas, una etiqueta, un
accesorio, la caja, o una garantía alcanzan
esos niveles; tan es así que en el mercado vintage, algunas cosas de
esta indole llegan a valorarse como verdaderos pequeños tesoros.
Cuando
mi colección vintage dio comienzo, una búsqueda frenetica al interior comenzó:
las cajas al fondo del desván, los cajones, los portafolios, los folders, etc.
se hurgaron minuciosamente en busca precisamente de esos pequeños detalles que
habían estado ahí por años; recordaba haber visto entre los papeples que dejo
el abuelo, documentos de este genero: instructivos de viejos trenes, cromos
cortados de alguna caja para hacer una anotación en la parte de atrás, notas de
compra. Especialmente recordaba una garantía Lili en donde unos técnicos en
caricatura arreglaban un auto a escala. Pero exactamente nada encontré, todo
había pasado al cesto de la basura en uno de esos arranques obsesivos de
limpieza que alguien en mi infancia debió haber tenido.
Luego
la colección creció y creció y durante este tiempo trate de encontrar en los largos
días de búsquedas algún material de este tipo, casi nada encontré tampoco: algunos
afiches, algunas cajas, solamente.
Y
ese día de Julio que no sabía que hacer –una vez más- y que andaba caminando
por Cuauti, algo encontré al fin… el pequeño detalle, la garantía buscada, el
documento que adorna ya pomposamente un anaquel de mi colección, el “Pequeño Tesoro”
había llegado; estaba en el tianguis de Cuauti, ese martes, en el fondo de una bolsa con varios trenes, muchas
vías, mucha ilusión, estuvo ahí mucho tiempo, probablemente por décadas, seguramente
esperando y hasta quizá, esperándome.
sábado, 30 de agosto de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
TU DECIDES...
TU DECIDES…
Los días extraños del ayer, fueron pronto superados. La
necesidad de tranquilidad había de pronto adquirido tintes de dramatismo. La
búsqueda espaciada, se había vuelto una añoranza lánguida. Los objetos
reclamaban un espacio ya inexistente. De pronto la vorágine de los
acontecimientos, parecía haberse establecido con su cataclismica esencia cual modus vivendi ad perpetuam.
La única liga directa con los planes, estaba en los planes;
los subyacentes planes, los añorados planes: caminos lejanos, búsqueda
minuciosa, estantes de cristal, vintages preciosistas, antigüedades valiosas.
Los planes que de pronto discurrían en documentos para el blog, cadenas de
información encontradas, desarrolladas, pero difícilmente ejecutadas; todo
parecía difícil, cualquier plan, era difícil por esos días, editar fotos era
complicado, recordar precios y presupuestos, casi imposible sin apuntes en
hojitas y servilletas.
Estaba intentando recomenzar una vez más, cuando un flash de
una vieja película de niños le dio título y sentido a esta hoja en mi blog:
Tu decides o volver
o seguir y ser algo por
siempre; ser adorado por muchas
generaciones.
Luego de aquel día, me dieron muchas ganas de seguir
escribiendo, investigando, buscando,
encontrando, pero sobre todo divirtiéndome de hacer algo muy divertido; quería
hacerlo por mí, quería hacerlo por mi blog, quería hacerlo por mis colecciones,
y por la gente que también se divertía junto conmigo de mis cosas, quería
hacerlo durante todo el futuro, a pesar de no saber cuáles serían ahora los
planes de ese futuro, solo deseaba que ya no conflagrara en mi contra.
miércoles, 28 de mayo de 2014
DOMINGO SIN NADA
RECORDABA LA "SAN FELIPE DE JESUS", PORQUE TRABAJE UNA TEMPORADA AHÍ CUANDO FUI ADOLESCENTE. DESDE ENTONCES, DESDE MUCHO ANTES Y HASTA AHORA, SIEMPRE FUE "LA SAN FELIPE": IR CON CUIDADO, ANDAR CON CUIDADO, SALIR CON CUIDADO. CUANDO YO CAMINE POR SUS CALLES SOLO ME PARECIÓ QUE EL AMBIENTE OLIA A PELIGRO, PERO JAMAS ME ESPANTO. LUEGO DE MUCHO PENSARLO, Y ARMARME DE VALOR, NOS FUIMOS ESE DOMINGO TEMPRANO. DEJAMOS EL AUTO LEJOS, NO LLEVAMOS NADA Y SALIMOS IGUAL. NO HABÍA NADA. UN RADIO PEQUEÑO, UNA TV BN, UN CARRITO. LOS MILES DE TESOROS PROMETIDOS, LAS POPAS DE TRANSATLÁNTICOS, LAS ANTIGUEDADES POR KILO, SENCILLAMENTE NO FUERON ENCONTRADAS. QUIZÁ OTRO DOMINGO SERA. QUIZÁ NUNCA Y DESPUÉS SOLO RECUERDE ESE DOMINGO SIN NADA, EN LA "SAN FELIPE."
FIG. 1. LA ESQUINA DE LA AVENIDA GRAN CANAL,
DONDE INICIA EL TIANGUIS
miércoles, 14 de mayo de 2014
LA TELEVISION Y LA MODA . . . 6
Parecía
increíble que tanta gente se aglomerara de una manera tan descomunal sobre un
personaje cuyo único merito era salir en la tele, sin glamour, sin conciencia,
sin verdadero conocimiento; totalmente obstinado, monetizado, altanero,
soberbio, y un largo etcétera en contra. El evento, en el mismo tenor: algunos
“afortunados” con un autógrafo, otros con una foto, otros, con nada.
Las
ovaciones: a la mexicana; alabos, casi apologéticos.
Fue raro:
la emoción sincera de los niños; el descaro por perder el tiempo en algo "de
moda" de los grandes, la tristeza por la injusticia de algunos. Así seguirá
hasta el final.
Pensé en eso, mientras recordaba los extremos obtusos de esos capítulos en la tele: cuando le fue añadido un reproductor dvd a una television de bulbos de los años cincuenta, o cuando fue sustituida toda la chapa de una consola por placas metálicas, los aerografos encimando pintura sobre la pintura original de carteles, maquinas y juguetes, etc, etc, etc. pensaba en eso, pero también pensaba en mis carpetas de registro de mis colecciones vintage, que acababan de morir. Eran días para estar triste.
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